Escribo ahora mismo desde el Aula Magna de la Facultad de Ciencias. Hoy es la fiesta de celebración del proyecto PIIISA. Ahora mismo hablan los "representantes" políticos, así que voy a aprovechar el tiempo para escribir de qué va esto ...
Hace unos meses nos contactó Javier Cáceres y nos propuso participar en un proyecto de nombre horrible (Proyecto de iniciación a la investigación-innovación en secundaria en Andalucía), pero muy interesante. La idea era (y es) fomentar el espíritu investigador de los niños y niñas de educación secundaria. Para ello se trata de que realicen un trabajo de investigación en distintos centros de la ciudad de Granada. A una serie de investigadores voluntarios se les asignó uno o varios alumnos que tendrían que realizar un proyecto de investigación muy acotado y concreto. Y además el producto obtenido debería de ser un texto con formato de publicación científica escrito en inglés. Sí, ya sé que todo esto suena a irrealizable y que los investigadores de verdad tardan meses o años en hacer esto. Pero bueno, como dice el dicho: "mirada larga y paso corto".
Desde la dirección del CEAMA se consideró que el proyecto era interesante. Y que además podría contribuir a reforzar los lazos de colaboración entre los distintos grupos de investigación del CEAMA (esto es un eufemismo. No se lo digáis a nadie, pero nunca hasta ahora habíamos trabajado juntos en el CEAMA...). El caso es que unos cuantos investigadores nos tiramos a la piscina y pensamos que podríamos hacer un buen trabajo con los alumnos.
(Breve paréntesis al estilo twitter: Ya no hablan los políticos. Ahora lo hace un niño de unos 16 años. Concretamente nos comenta cosas sobre los fermiones, muones y bosones. Estoy flipándolo. Sus padres deben de estar orgullosísimos de no entender nada de lo que dice)
Así que nos curramos un proyecto que creímos interesante. Se trataba de combinar en un "proyecto" alguna de las líneas de investigación más relevantes del CEAMA. Resumiré mucho la historia. Básicamente les propusimos a los alumnos que respondieran a la siguiente pregunta: ¿Cómo afectará el cambio climático a los bosques de Sierra Nevada?. Para ello tendrían que combinar trabajos relacionados con meteorología (para evaluar el cambio de clima esperado), con otros de hidrología (para evaluar cómo el cambio climático afectará a las condiciones hídricas del suelo), con tareas del ámbito de la ecología (para simular cómo la combinación de los factores ambientales anteriores afectarían a las especies en cuestión). La presentación de abajo resume un poco la historia.
Piiisa_2011_ceama on Prezi
(otro paréntesis: Ahora dos niñas están hablando del metabolismo del óxido nítrico en el pimiento. Habla en inglés)
Creo que el proyecto era interesante, pero se cometieron varios errores:
- No todos los alumnos que nos llegaron (unos 20) estaban motivados. De hecho, la inmensa mayoría no lo estaban.
- Nosotros desde el CEAMA, no vimos esto a tiempo. Tratamos de hacer grupos de alumnos heterogéneos, pensando que los motivados animarían a los no motivados. Gran error. Fue justo al revés (ese dicho de la manzana podrida fue verdad aquí).
- Pretendimos fomentar la sinergia y colaboración entre alumnos cuando ni siquiera nosotros como centro la teníamos ... La idea era crear grupos de tres alumnos donde cada uno de ellos estuviera con investigadores de los tres grupos del ceama (atmósfera, hidrología y ecología).
Entre estos errores y otros que no vienen al caso, el proyecto fue un sonoro fracaso en el CEAMA :( Solo una alumna presentó un trabajo. Fue una chica hiperinteresada que además no pudo venir a las sesiones con los investigadores porque estaba de estancia. Sí, de estancia en Alemania y Londres, con unos 16 añitos. (¿Qué hacías tú con 16 años?. Yo leía Tebeos, Muy Interesante y Natura ...).
Con este resultado, los investigadores ceameros andábamos un poco de capa caída. Pero hoy me ha tocado hacer de representante (y palmero) del CEAMA en el evento de presentación de los resultados de PIIISA en otros centros de investigación de la Universidad de Granada y del CEAMA. Reconozco que venía en plan cotilleo marujil y con poco ánimo. Pero me he encontrado un grupo enorme de niños ilusionados por el trabajo que han hecho. Una enorme sala llena de hormonas adolescentes, ganas de trabajar y más ilusión. Aquí dentro, ahora, no se oyen los ecos de los recortes ni la puta prima de riesgo. Solo se sienten las vibraciones de niños que creen que, a pesar de este presente que les estamos dando, hay futuro. He escuchado a niños hablando de física cuántica, biología molecular e ingeniería química. Niños y niñas de entre 15 y 17 años... Gracias a todos ellos por cargarme las pilas ;)
(último paréntesis: Ahora dos jóvenes, un chico y una chica, hablan de la síntesis de liposomas con rodamina, que serán usados para el tratamiento del cáncer)
En fin, aquí acaba esta entrada en plan reportero improvisado. Ahí va una foto de familia de los niños premiados en el proyecto: