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lunes, 6 de febrero de 2012

Proverbio chino

Ahí va una frase demoledora que escribo a 3 minutos de entrar en una reunión superconstructiva:

"Aquí todo el mundo va a su bola, menos yo, que voy a la mía"

Se explica sola, ¿no?


Me la soltó un tipo hace unos años. Con ella él criticaba a la administración ambiental de Andalucía. Me pareció muy buena. Pero lo realmente genial fue que él la ponía en práctica cada día: años después se comprobó que era cazador furtivo ...


martes, 31 de enero de 2012

Arreglar algo...(frases célebres)


Hoy hemos estado en Madrid de reunión. Lo de peregrinar a alguna capital (Sevilla o Madrid) para tener una reunión merece una entrada específica, pero no será esta... A la vuelta hemos cogido un taxi que nos llevaba a la estación de Atocha. Allí, un taxista comentaba lo siguiente en relación a una obra que el Excelentísimo Ayuntamiento de la capital hizo para mejorar el tráfico:

"Esto, desde que lo arreglaron está peor"
(nota: La frase ha de ser leída con la retranca típica de un trabajador del taxi, acostumbrado a vivir la ciudad).

La frasecita resume, en mi opinión, cómo nos las gastamos por aquí para resolver problemas, existentes o no. Es un tratado de filosofía mediterránea condensado en siete palabras ;)

Tan genial es lo de catalogar algo que está peor como arreglado, como el hecho de que tenga razón y en esta Iberia nos guste tanto arreglar algo dejándolo menos útil.

(en la reunión también ha habido frases célebres, pero las dejo para otro día)


lunes, 31 de octubre de 2011

Frases célebres: sobre cómo viajar...

"Hay gente que viaja a la vuelta de la esquina y, cuando hablas con ellos te da la sensación de que han dado la vuelta al mundo. Otros dan la vuelta al mundo y te lo cuentan como si hubieran ido a la próxima esquina"

Esta mañana he oído esta frase por ahí mientras iba a comprar tabaco ;)

Nunca di la vuelta al mundo. Pero sí he sorteado algunos abismos y me he estrellado en el fondo de otros. Ni más ni menos que la mayoría de la gente, vamos. Pero confieso con rubor que no conté bien las anécdotas, chascarrillos y lecciones aprendidas en mis viajes. No fue por humildad. Es una falsa creencia de que tu interlocutor te lee la mente (y el corazón). Craso error...

jueves, 27 de octubre de 2011

Nueva sección: frases célebres

Un 99.99% de los seguidores de este blog me han pedido encarecidamente que incorpore nuevas secciones algo más chisposas y graciosetas. Como soy muy, pero que muy obediente, y además ahora tengo poco trabajo (juas juas), pues me he puesto manos a la obra.

Y aquí tenemos la primera entrega de una sección denominada "frases célebres". A lo largo del día uno oye y lee muchas cosas de compañeros de trabajo, amigos, camareros, etc. En esta sección incorporaré las frases que más me han llamado la atención. Bien por su rotundidad, por su lucidez o porque esté totalmente en desacuerdo con ellas. Algunas tienen gracia sacadas de contexto, mientras que otras darán pie a irreflexiones más profundas, etc.

Básicamente se trata de sacarle un poco de punta a frases que se oyen por ahí. Lógicamente respetaré la identidad de las personas a las que se las he oído. Y aunque haya cierto componente irónico o sarcástico en mis comentarios no pretendo herir a nadie en ningún caso. Más bien trataré de comentar las frases con cierto componente autocrítico.

Pues nada, ahí va la primera:

Hace algo así como 10 años, alguien en una reunión dijo:

"Yo no pienso estar de acuerdo con algo que no haya dicho yo"

(¡toma ya!)

Lo dijo en broma, como una forma de romper un bucle de esos en los que a veces uno entra casi sin darse cuenta. Pero en el fondo tiene cierto componente de verdad. Cuando uno argumenta algo en una reunión hay una implícita o explícita intención de convencer a tus interlocutores (jefes, compañeros, compradores potenciales, etc.) de que tus argumentos son mejores (que los suyos). Esto no es necesariamente malo. El problema surge cuando nuestra intención de convencer ciega nuestra capacidad de dejarnos convencer o de entender el argumento del otro.