Nosotros no somos antisistema, el sistema es antinosotros
jueves, 19 de mayo de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
Rutinas
Llevo una semana redescubriendo la rutina de ir a trabajar. Hace años, cuando estudiaba en la facultad, ir a la Universidad era uno de los mejores momentos del día. Vivía a unos 15 Km del centro y tenía que coger un autobús y luego dar un paseo de unos 15 minutos hasta mi clase. Disfrutaba viendo a la gente conocida entra en el bus y cruzándome con esos amigos anónimos que pasan todos los días por el mismo sitio al a misma hora. Desde hace unos días he cambiado de casa. Ahora vivo más lejos de mi sitio de trabajo. Y aunque parezca una paradoja, disfruto más de los días. Puede que se deba a que veo esto desde mi ventana:
Y además el paseo en bici desde mi casa al trabajo es impresionante. Cada día veo cómo va de agua el río, cuántas especies están floreciendo y respiro el aroma de las estaciones. Es estupendo sentir de nuevo la rutina de pedalear por terreno conocido y amigable. Es como lo que siente un bebé al oir el latir del corazón de su madre. El sonido del río, el sortear de los baches y el respirar acelerado me dan serenidad... (puede resultar cursi. De hecho, es posible que lo sea, pero me encanta)
Por las mañanas, cuando voy al trabajo me cruzo con gente mayor que da paseos desde Granada hasta Cenes, río arriba. Ya empiezo a reconocer sus rostros y a incorporarlos a mi rutina diaria. Por las tardes, cuando vuelvo a casa me cruzo con chicos y chicas jóvenes y tiposos/as que corren para mantenerse en forma. Muchos días voy o vengo con mi pequeño Eloi de copiloto. Le encanta que cojamos flores para su madre (a la vuelta) o para su profe de la guarde (a la ida)...
Y si algún día se me hace tarde puedo ver atardeceres como éste:
Total, todo para decir que mi vida ha cambiado en los últimos días. Pero es más bien por lo de arriba, no por que me vaya a casar, como dicen algunos. Lo cual, por cierto, es mentira podría ;)
martes, 26 de abril de 2011
Autobomba: Así tose la Sierra de Huétor
Y aquí va la primera, que casualmente tiene que ver con un bonito trabajo que ha hecho Blas y que muestra magistralmente en la última entrada de su blog. En este trabajo Blas nos muestra cómo evoluciona con el tiempo la actividad fotosintética de la vegetación en Sierra Nevada, haciendo hincapié en los robledales nevadenses. Esto se consigue mediante el análisis de las imágenes de índice de vegetación (NDVI) suministradas por el satélite francés SPOT. Al ver su estupendo video me han venido a la cabeza dos cosas:
La primera es este genial video creado por la NASA que muestra la actividad fotosintética a escala planetaria durante 4 años. En paralelo se muestra una gráfica con la evolución temporal de la concentración atmosférica de dióxido de carbono en el mismo rango temporal. Se muestra claramente cómo hay oscilaciones en la concentración de dicho gas en función de las distintas estaciones del año que se alternan en los dos hemisferios. Los máximos anuales de CO2 coinciden con el invierno septentrional y los mínimos con la primavera del mismo hemisferio. Esto se debe a que la mayoría de la tierra emergida (y llena de seres que hacen la fotosintesis) se encuentra en el hemisferio norte.
La segunda cosa que me ha venido a la cabeza (y aquí va la autobomba) es que hace muuuuuchos años (concretamente 12) yo intenté hacer algo parecido a lo que ha hecho Blas tan elegantemente. Andaba yo intentando encontrar mi sitio profesional en este mundo (aún sigo intentándolo ...), en los primeros pasos de mi proyecto de tesis doctoral. Y se me ocurrió la idea de intentar relacionar el estado de conservación de los ecosistemas del Parque Natural Sierra de Huétor (15.000 Has) con la actividad fotosintética que mostraban a los "ojos" de los satélites. En aquella época lo mejor que teníamos a nuestro alcance era el sensor AVHRR de la NOAA. Yo no tenía ni idea de teledetección, pero necesitaba transmitir la idea a mis dos directores de tesis para que la apoyaran y me ayudaran a conseguir las imágenes y la formación necesaria para procesarlas. Lo único que tenía a mano era un estupendo CD denominado "SinambA difusión" que compendiaba toda la información ambiental existente hasta la fecha creada por el sistema de información de la Consejería de Medio Ambiente. No exagero diciendo que era la mejor información existente sobre medio ambiente. Ahora esto nos sonaría un poco a guasa, pero hace 12 años había mucha menos información disponible. El caso es que ni corto ni perezoso cogí mi CD y fui extrayendo del mismo una serie de imágenes que mostraban la actividad fotosintética de la vegetación en varias fechas. El proceso fue así de elegante:
- Mostrar la imagen en pantalla de tu ordenador con Windows 95 usando para ello la antidiluviana aplicación de consulta que traía el sinamba difusión.
- Pulsar el botoncillo de "imprimir pantalla" que había en tu teclado de pasta dura y amarillenta.
- Abrir tu powerpoint 95 y pegar la imagen en una diapositiva nueva.
- Recortar la imagen a la zona de la Sierra de Huétor usando la herramienta correspondiente de Powerpoint.
- Superponer los límites de la Sierra de Huétor (gif transparente) a ojo de buen cubero.
- Repetir los pasos anteriores tantas veces como imágenes tuvieras...
- Exportar las diapos a formato jpg. Un jpg por diapo.
- Generar un video (en avi) con algún programa que ahora no recuerdo. Bueno sí, acabo de acordarme, fue concretamente Corel Draw 7 (todo legal eh !)
¿a que mola?
(ya sé que no mucho...)
En mi descarga podría decir que eran otros tiempos, que no existía grass, ni R, ni kepler ni nada de eso. O que las imágenes eran caras y demás. Pero no lo haré. Básicamente fue una cutrez de dimensiones mayúsculas. Por cierto, no funcionó. Mis jefes pasaron del tema y no sirvió de nada el árduo esfuerzo de procesamiento de imágenes ;)
Eso sí, hacer esas cutreces era mucho más divertido que pasarse el día colgado del teléfono o del correo electrógeno, como hago ahora...
martes, 12 de abril de 2011
¡ Asnos estúpidos !
- Se cumplen 50 años del primer viaje espacial de la historia de la Humanidad. El señor Yuri Gagarin despegó por primera vez los pies de la Tierra y fue la primera persona en ver nuestro planeta desde fuera. Y lo hizo de verdad, sin usar el google earth ni nada por el estilo ;)
- También hoy hace 30 años del primer vuelo de los transbordadores espaciales de los Estados Unidos, que han sido probablemente los mejores instrumentos para la investigación espacial en todo este tiempo.
- Dentro de unos pocos días, el 26 de abril, se cumplirán 25 años del mayor accidente nuclear de la historia, ocurrido en Chernobyl en 1986. Como consecuencia de una serie de imperdonables negligencias se produjo una terrible explosión en el reactor número 4 que provocó una masiva contaminación radiactiva que afectó a decenas de miles de personas. Ayer vi (gracias Blas) este documental donde se muestra parte de la historia, llena de errores homicidas y también de actos heroícos, que despiertan sentimientos contradictorios de vergüenza por pertenecer a esta especie y orgullo por el comportamiento de algunas personas.
- Hoy el gobierno japonés ha reconocido por fin que el accidente de Fukushima es de nivel 7, o sea equivalente al de Chernobyl, aunque dicen que "sólo" se ha emitido un 10% de la radiactividad que se generó en la planta ucraniana.
Naron, de la longeva raza rigeliana, era el cuarto de su estirpe que llevaba los anales galácticos. Tenía en su poder el gran libro que contenía la lista de las numerosas razas de todas las galaxias que habían adquirido el don de la inteligencia, y el libro, mucho menor, en el que figuraban las que habían llegado a la madurez y poseían méritos para formar parte de la Federacion Galáctica. En el primer libro habían tachado algunos nombres anotados anteriormente: los de las razas que, por el motivo que fuere, habían fracasado. La mala fortuna, las deficiencias bioquímicas o biodísicas, la falta de adaptación social se cobraban su tributo.
Sin embargo, en el libro pequeño no había habido que tachar jamás ninguno de los nombres anotados.
En aquel momento, Naron, enormemente corpulento e increíblemente anciano, levantaba la vista, notando que se acercaba un mensajero.
-Naron -saludó el mensajero-.¡Gran señor!
-Bueno, bueno, ¿qué hay? Menos ceremonias.
-Otro grupo de organismos ha llegado a la madurez.
-Estupendo. Estupendo. Actualmente ascienden muy aprisa. Apenas pasa año sin que llegue un grupo nuevo. ¿Quiénes son ésos?
El mensajero dio el número clave de la galaxia y las coordenadas del mundo en cuestión.
-Ah, sí -dijo Naron-. Lo conoco. -Y con buena letra cursiva anotó el dato en el primer libro, trasladando luego el nombre del planeta al segundo. Utilizaba, como de costumbre, el nombre bajo el cual era conocido el planeta por la fracción más numerosa de sus propios habitantes.
Escribió, pues: La Tierra.
-Estas criaturas nuevas -dijo luego- han establecido un récord.
Ningún otro grupo ha pasado de la inteligencia a la madurez tan rápidamente. No será una equivocación, espero.
- De ningún modo, señor - respondió el mensajero.
- Han llegado al conocimiento de la energía termonuclear, ¿no es cierto?
-Sí, señor.
-Bien, ése es el requisito. -Naron soltaba una risita-. Sus naves sondearán pronto el espacio y se pondrán en contacto con la Federación.
-En realidad, señor -dijo el mensajero con renuencia-, los Observadores nos comunican que todavía no han penetrado en el espacio.
Naron quedó atónito.
-¿Ni poco ni mucho? ¿No tienen siquiera una estación espacial?
-Todavía no, señor.
-Pero si poseen la energía termonuclear,¿dónde realizan las pruebas y las explosiones?
-En su propio planeta, señor.
Naron se irguió en sus seis metros de estatura y tronó:
-¿En su propio planeta?
-Sí, señor.
Con gesto pausado, Naron sacó la pluma y tachó con una raya la última anotación en el libro pequeño. Era un hecho sin precedentes; pero es que Naron era muy sabio y capaz de ver lo inevitable como nadie en la galaxia.
-¡Asnos estúpidos!- murmuró.
Fin.
Comentario de Isaac:
Me temo que éste es otro cuento con moraleja. Pero verán ustedes, el peligro nuclear escaló puntos cuando Estados Unidos y la Unión Soviética, cada uno por su parte, construyeron la bomba de fusión, o de hidrógeno. Yo volvía a sentirme amargado.
jueves, 13 de enero de 2011
GLOBE, una iniciativa para concienciar y aprender
Me refiero al proyecto GLOBE (Global Learning and Observations to Benefit the Earth), auspiciado por distintas agencias gubernamentales de los Estados Unidos de América (NASA, NOAA, NSF, entre otras). Se trata de promover y apoyar a los estudiantes, profesores y científicos a colaborar en investigaciones concretas sobre el sistema Tierra, trabajando en íntima relación con la NASA, NOAA y NSF. El programa está centrado en los alumnos de primaria y secundaria.

El proyecto se lanzó en 1995 y en la actualidad hay 111 países participantes, así como 54.000 profesores específicamente formados para desarrollar las actividades del programa. Las unidades de trabajo básicas son las 23.000 escuelas implicadas en el proyecto y repartidas por los 5 continentes. En ellas hay 1.5 millones de estudidantes que han participado en GLOBE. Impresionante ... (bueno, vale, Facebook tiene 500 millones de usuarios, pero algo es algo ;). Estos estudiantes contribuyen con más de 20 millones de medidas a la base de datos de GLOBE.
(pincha en la imagen para verla mejor)

Al parecer la idea original la tuvo Al Gore (ese hombre...) cuando era vicepresidente de los Estados Unidos. Cito textualmente (con mi traducción perruna): Si queremos que los jóvenes, cuando sean adultos, sean capaces de tomar las decisiones apropiadas (tanto personales como profesionales) sobre el uso y la preservación de su medio ambiente, necesitarán desarrollar una apreciación y comprensión del medio ambiente cuando aún son jóvenes. Y los jóvenes de todo el mundo desarrollaran esa apreciación, el efecto global de la misma sería genial.
En definitiva, GLOBE se plantéa como un proyecto internacional en el cual los alumnos toman medidas experimentales sobre su ambiente local, con la idea subyacente de que la comprensión de lo local ayuda considerablemente a apreciar y comprender mejor el sistema Tierra.
Para lograr tan loables objetivos, hay varios proyectos concretos en marcha. Describo muy brevemente un par de ellos:
- Campaña estudiantil de estudio del clima: La idea es que los alumnos tomen datos climáticos de su zona y los compartan a escala global. Sencillo, ¿verdad?. Cada colegio genera sus propios datos de diversas variables climáticas (precipitación, nubosidad, temperatura, etc.) Incluso añaden metadatos (esto debería poner colorado a más de uno). Aquí un ejemplo al azar en el Reino Unido. Además, GLOBE pone a disposición de los alumnos gran cantidad de material para apoyar las investigaciones de los alumnos.
- Estaciones y biomas: Estudiar los cambios estacionales entre distintos lugares de la Tierra es una buena forma de ser consciente de dichos cambios y de las posibles alteraciones antrópicas que pudieran estar sufriendo. Este proyecto pretende concienciar a los alumnos de estas cuestiones. Y como muestra de las actividades que se desarrollan en este proyecto, un botón: Aprovechando el año polar internacional de 2008 organizaron una videoconferencia entre un colegio de Argentina y otro de Alaska. La idea era comparar el clima de ambos lugares y el transcurso de las estaciones en los mismos. Una maravilla de idea, vamos.
El caso es que si uno se acerca en el mapa anterior a Andalucía, se ve el más absoluto vacío:
Pero seamos positivos. A lo mejor en este raro 2011 que se nos presenta, tenemos la oportunidad de poner un punto en este mapa. Quizás en los alrededores de Sierra Nevada o en Cabo de Gata ...Fue Cecilio Oyonarte, compañero de la Universidad de Almería, el que me puso sobre la pista de este estupendo programa. Gracias !
Fin
martes, 4 de enero de 2011
El uso de la teledetección en la toma de decisiones. La experiencia de la NASA
La referencia es la siguiente: The potential of remote sensing data for decision makers at the state, local and tribal level: experiences from NASA's Synergy program. S Kalluri (2003). Environmental Science & Policy 6 (6) p. 487-500.
Los objetivos que se plantean los autores son:
- Describir la el grado de aplicabilidad de los sensores remotos del programa EOS (Earth Observation System: LANDSAT 7 + Terra + Aqua + Aurea), por parte de usuarios estatales y locales.
- Resaltar los impaactos en la política en la toma de decisiones por parte de los usuarios finales de estos productos.
- Identificar las oportunidades y barreras para la adopción de productos de teledetección por parte de dichos usuarios.
- Identificar procedimientos para promover el uso de la teledetección por parte de estos
Para ilustrar los logros conseguidos, se describen tres ejemplos diferentes de aplicación de la teledetección a la resolución de problemas concretos. El primero trata sobre el uso de las imágenes Landsat 7 e IKONOS para mejorar la forma en la que se abonan una serie de campos agrícolas en Dakota. El segundo trata sobre el manejo de un área de pastoreo intensivo en en oeste de Estados Unidos. Y el último ejemplo aborda el uso de las imágenes de satélite para modelar la disponibilidad de recursos hídricos en una cuenca de Arizona. En todos los casos, las aplicaciones de las imágenes de satélite fueron desarrolladas por distintos grupos de investigación de universidades estadounidenses. Luego, tras la fase de prototipo, fueron distintas empresas las encargadas de suministrar el servicio a los usuarios finales.
Al margen de estos ejemplos, lo que me resulta más interesante del artículo es el apartado de "lecciones aprendidas", donde se describe así, como el que no quiere la cosa, cuestiones que sólo se experiementan tras sucesivos tropezones ...:
- Para que los usuarios tengan acceso a los productos finales generados, es necesario que estén implicados en el desarrollo de las herramientas desde el principio. Deben de establecerse mecanismos de retroalimentación entre los usuarios y los desarrolladores. Esto se consigue mediante reuniones periódicas y talleres, por ejemplo. En este sentido, una de las lecciones más importantes es que, por mucho que se distribuyan encuestas por internet o por correo para trata de recopilar la opinión de los usuarios, es el cara a cara lo que realmente determina el éxito en la adopción de estas tecnologías. Sólo el contacto directo garantiza una comunicación fluida entre el usuario final y el desarrollador.
- Actores implicados. Una de las lecciones que más me ha gustado es la forma en la que se reparten las tareas los distintos grupos o actores implicados en la implantación de la teledetección para resolver problemas concretos. El primer paso lo suelen dar los científicos, que identifican el problema y diseñan un protocolo para resolverlo, usando para ello las herramientas que la teledetección pone a nuestra disposición. Estos mismos científicos generan un prototipo que recoge todas las funciones necesarias, pero que no cumple los requisitos para entrar en uso. Este paso de convertir el prototipo en algo utilizable lo dan unos intermediarios que pueden tomar la forma de empresas o agencias gubernamentales. Estas últimas se encargan de dimensionar el sistema para su uso, de formar a los usuarios finales, etc. Daría un par de dedos meñiques por aplicar este modelo en alguno de los proyectos en los que estamos implicados. Esto resolvería de un plumazo nuestras dudas existenciales sobre si innovar o ser pragmáticos.
- Adopción de tecnologías por los usuarios. Para conseguir esto son fundamentales dos cosas. Por un lado la formación técnica de dichos usuarios. Y por otro es clave que vean cómo uno de sus "iguales" (ganaderos o agricultores en este caso) usa la herramienta y está satisfecho con ella.
- Infraestructura para los usuarios: resulta obvio que para manejar la información procedente de los sensores remotos, es necesario contar con cierta infraestructura: ordenadores, una buena conexión a internet y también algunas aplicaciones informáticas. Resulta obvio, pero no se da siempre ...
- Periodo de incubación: Se ha comprobado que se necesitan entre 3 y 5 años para que los usuarios adquieran la confianza necesaria como para decidirse a usar las herramientas elaboradas por los científicos. Adoptar estas tecnologías requiere una inversión y normalmente ésta no se hace hasta que no se ha comprobado la bondad del producto adquirido. Y un curioso axioma: La tasa de difusión de estas tecnologías está directamente relacionada con el valor percibido de la teledetección por parte de los responsables políticos implicados. Interesante...
- Sostenibilidad de las aplicaciones: si resulta difícil diseñar una aplicación de la teledetección a la resolución de un problema concreto, más complejo aún es mantener dicha aplicación en el tiempo. Es necesaria una inversión continuada de los promotores de la idea con objeto de que la información siga fluyendo y los usuarios mantengan actualizados sus conocimientos.
Kalluri, S. (2003). The potential of remote sensing data for decision makers at the state, local and tribal level: experiences from NASA's Synergy program Environmental Science & Policy, 6 (6), 487-500 DOI: 10.1016/j.envsci.2003.08.002
Repensándonos I: Algunas preguntas iniciales ...
En junio de 2008 el grupo de ecología terrestre de la Universidad de Granada recibió un encargo de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía para diseñar e implementar un sistema de información asociado al Observatorio de seguimiento del cambio global de Sierra Nevada. Se trata de un convenio con un claro y conciso pliego de condiciones técnicas. No os aburriré enumerando dichas condiciones aquí, pero básicamente se resumen en diseñar una herramienta que permita almacenar toda la información generada por el proyecto y además facilite su uso por los usuarios potenciales (científicos, gestores, sociedad en general). Para poner en marcha una herramienta así no es necesario, en principio, desarrollar ninguna tecnología novedosa. Afortunadamente buena parte de las tecnologías necesarias ya están desarrolladas y “sólo” se trata de ponerlas en práctica. En definitiva, y generalizando quizás demasiado, nos encargaron la tarea de hacer una herramienta para gestionar información ambiental.
Simplificando mucho el asunto, podemos decir que el trabajo de estos años se ha desarrollado en dos fases diferentes:
Los primeros meses (casi un año) se dedicaron a diseñar conceptualmente el sistema. Para bien o para mal fui el principal responsable de esta fase. Pensé que sería una buena oportunidad para tratar de poner en práctica una serie de ideas que había ido acumulando durante mi paso por la REDIAM y por esa empresa pública cuyo nombre no se puede escribir en un blog porque si no recibes muchos comentarios en tu entrada y acabas teniendo problemas con todo el mundo ;). Dediqué mucho tiempo y esfuerzo a ordenar esas ideas y a tratar de transmitirlas a los responsables del proyecto. De paso me hice un experto en hacer presentaciones de diapositivas y en elaborar mapas mentales y conceptuales. De hecho, he de decir que hacer presentaciones y mapas conceptuales son mis mayores habilidades profesionales en la actualidad ;). Digamos que fue una fase altamente creativa para mí, ya que requirió un gran esfuerzo de conceptualización de ideas, búsqueda de herramientas para concretar esos conceptos y transmisión del conjunto a los responsables del proyecto. O sea, mucho pensar y poco hacer ...
A continuación, con las ideas más o menos claras y con los recursos económicos necesarios, nos pusimos manos a la obra. Para ello montamos un equipo de trabajo formado por excelentes personas con unas actitudes y aptitudes que encajaban bien con la filosofía del proyecto (libre acceso a la información ambiental y su transformación en conocimiento útil para tomar decisiones). Las ideas anteriores fueron “sembradas” en los miembros del equipo y poco a poco fueron germinando en productos concretos y en otras ideas más elaboradas y específicas. Es decir, en esta segunda fase hemos obtenido los productos resultantes de la concreción de las ideas originales, así como otras ideas tan interesantes o más que las iniciales. O sea, uno siembra ideas y obtiene productos que se pueden entregar (=”deliverables”) más otras ideas deseosas de ser concretadas ...
Y es en este punto (aproximadamente) donde nos encontramos ahora. El 31 de diciembre pasado terminó oficialmente el convenio que nos ligaba con la Consejería de Medio Ambiente. Aunque esa fecha no significa demasiado desde un punto de vista práctico (seguiremos trabajando en 2011), sí que supone un hito importante para nosotros. Creo que estamos en un punto de inflexión del que podemos salir reforzados si somos capaces de extraer conclusiones interesantes sobre lo que hemos producido y sobre cómo lo hemos hecho. Así que con ánimo constructivo, comienza aquí una serie de irreflexiones sobre el Laboratorio de Ecología del CEAMA. Sobra decir que todo lo expresado aquí es única y exclusivamente mi opinión como miembro de dicho equipo de trabajo. No pretendo en absoluto ostentar una opinión corporativa ni del CEAMA, ni del grupo de investigación en el que trabajo. Escribo aquí estas opiniones a modo de reflexión general sobre la forma en la que trabajamos y nos enfrentamos a problemas relativamente frecuentes. Por eso y porque este es mi blog y me apetece hacerlo ;)
Así, sobre la marcha, se me ocurren varias preguntas que intentaré abordar en sucesivas entradas. Seguramente no tienen una única respuesta, aunque lo que importa no es eso, sino el debate que pueda surgir en torno a ellas. Ahí van:
¿Es posible compatibilizar el trabajo creativo de un grupo de investigación con el desarrollo de herramientas prácticas y funcionales?. Esta pregunta se puede formular de otra forma algo más hosca (pero quizás más comprensible): Lo divertido es estar todo el rato inventando cosas nuevas (creatividad), pero lo que realmente incide sobre la sociedad (y por lo que nos pagan ...) es la plasmación de alguna de esas ideas en productos concretos. ¿Cómo lo hacemos para ni caer en el agujero negro del inmovilismo, ni subirnos a la nube del sabio que vive desconectado de la realidad?.
Trabajo en equipo. Se nos llena la boca con la palabra equipo. Y si encima le añadimos el adjetivo de multidiscipinar, pues ya nos da un gustirrinín casi orgásmico. Pero (lo de poner peros es otra de mis habilidades) trabajar en equipo es realmente difícil, por no decir imposible. Creo que sólo las hormigas (y otros bichos realmente sociales) lo saben hacer bien. Los humanos no solemos estar dispuestos a renunciar a nuestra parte del “ego” que se necesita para vertebrar un equipo de verdad. Sin embargo, está comprobado que se generan sinergias enriquecedoras cuando dos o más personas trabajan bien juntas. ¿Cómo se hace?. ¿Surge la sinergia espontáneamente?, ¿Necesitamos un jefe, o un líder...?. ¿Somos un equipo realmente en nuestro laboratorio?, ¿Queremos serlo ...?
¿Crecer o madurar? En clave económica la respuesta sería crecer, siempre crecer. Necesitamos más proyectos, más gente, más recursos económicos. Pero, ¿son igualmente eficaces los grupos grandes que los pequeños?, ¿Queremos crecer o hacer mejor nuestro trabajo?. En realidad, la pregunta correcta es: ¿Seremos capaces de mantenernos sin crecer?. Tal y como está montada esta sociedad, lo realmente difícil es mantenerse. Si haces bien tu trabajo te llegarán más ofertas, más proyectos, más correos electrónicos, etc. Y necesitarás más gente, con lo que estarás cada vez más saturado. Si dices que no a las ofertas, probablemente te quedes sin recursos ... ¿hay solución a esto?.
¿Cómo podemos mejorar la forma en la que nuestros productos llegan a la sociedad?. Y más concretamente: ¿Cómo podemos mejorar nuestra comunicación con los gestores, que son los que financian el Observatorio de Sierra Nevada?. Hemos dedicado mucho tiempo a este aspecto, pero los resultados no son satisfactorios. Puede que lo hayamos hecho mal o puede que el problema esté en otra parte. Comunicar requiere siempre un emisor-receptor y un canal. Así que hay tres posibles candidatos en los que buscar errores y soluciones ...